sábado, 30 de octubre de 2010

Halloween

Bueno, siguiendo con toda esta temática del Halloween me pareció que yo no me podía quedar atrás con esto así que estoy aquí, sábado cuatro de la tarde escribiendo una mini historia.

Pequeños espectros me rodeaban buscando su dulce alimento. Sus pequeños y punzantes diente se exibian cada ves que estos en una mueca de felicidad los exponían. Sus ojos emocionados buscaban mas presas para atacarlos con su inusual poder. Iban en grupos, en un intento de protegerse supongo, pero ¿protegerse de que? Ellos son los depredadores y nosotros las presas. Nosotros deberíamos estar yendo en grupo y no solos o hasta en el peor de los casos, acompañado de uno de ellos.
Y bueno, yo entro en el grupo de los acompañados por alguna de estas criaturas sobrenaturales. Ustedes pensaran que acto cometió esta pobre criatura para ser la prisionera de ese vil espectro. El único crimen que cometió fue estar en el lugar y momento equivocado.
La realidad es esa. Yo solo me encontraba haciendo lo de siempre cuando los gobernantes de ese mundo fantasmal me tomaron prisionera y me entregaron como dulce a un niño a uno de sus subordinados. El fiel lacayo acepto gustoso el obsequio de sus mayores, por supuesto. Lo único que no tenían en cuenta era que su prisionera fuera una presa difícil de convencer.
Mentiría si dijera que me resistí como la fiel rebelde que soy. Pero solo el nombre de lo mas preciado para mi fue el hechizo que debieron utilizar para convencerme. Habitualmente no me convencen tan fácilmente pero ese día estaba espiritualmente indefensa para cualquier tipo de trato que me propusieran.
Y bueno, por tales razones me encontraba a unas tres cuadras de mi hogar acompañada por un pequeño hombre lobo al que se le salían los colmillos.

_¡Hey tu! -me llamo el lobezno con ademan exigente y petulante
_¿Si?- le respondí de la misma manera que el, solo que un tanto sarcástica.
_Consígueme tu mas de estos-dijo señalando su vegetal hueco con un cordel como manija y sacando de este unos coloridos papelitos.
_¿Y quien eres tu para mandarme?-le respondí enojada.
_¿De verdad me lo preguntas?-dijo arrogante-¡Soy el gran lobo alfa Fermin!-agrego inflando todo lo que podía su pequeño pecho.
_Sisisisi...
_No me hables así-dijo enojado-¡Tu no eres mas una tonta sirviente mía!-me apunto con su pequeño dedo, mostrando una sobresaliente uña con cabellos artificiales pegadas al principio de cada una.
_Yo no soy sirvienta de nadie-dije enojada-¿Entendiste?-agregue amenazadora.
_Si-susurro el pequeño hombre lobo aterrorizado
_Bien-dije satisfecha
_Pero igual ve a conseguir mas de estos-volvió a señalar su vegetal hueco.
_No lo pienso hacer
_¿No?-dijo ''inocentemente'' sorprendido-Bueno, entonces tal ves podría andar contando alguna cosilla sucia y privada tuya...-mi rostro demostró cada uno de mis sentimientos y el pequeño monstruo los aprovecho-Eso pensé-sonrió malvadamente-¡Te veo mas tarde!-grito mientras corría alejándose dejándome con el vegetal hueco y sus peludas orejas lobunas.
_Maldito-susurre.

Me coloque infantil mente las orejas y tome el vegetal hueco. Camine a grandes zancadas enojada alejándome de la zona donde los pequeños espectros pedían su dulce caviar.
Cuando lo único que se oía en vez de las infantiles risas era solo el ulular del viento me detuve y me fije donde estaba.
Me rodeaban casas antiguas y demacradas por el tiempo, adornadas por mas vegetales huecos, solo que estos sonreían sádicos y me observaban con sus triangulares y terroríficos ojos. Camine rápidamente para alejarme de esa zona donde los vegetales huecos y ahora terroríficos abundaban.
Pero por huir de estos no me di cuenta de que me dirigía a una calle sin salida, donde al final de la calle solo había una gran mansión con pequeñas piedras rectangulares adornándola fuera.
Mi primer instinto obviamente fue huir de ahí, pero un grito detuvo mi retirada. Gire mi cabeza lentamente hacia el lugar de donde provenía el sonido. Mis pies avanzaban prácticamente por si solos. No sabia si era mi deber como ciudadana al escuchar a alguien en peligro o el mágico y oscuro hechizo de esta noche en especial. El tema es que inconscientemente me dirigía a la mansión.
Al entrar todo estaba oscuro y solo me alumbraba la tenue luz que provenía del exterior.
_¡¿Hay alguien?!-grite y las paredes vibraron ante mi llamado.
Nadie respondió. Me sentía en una de esas películas de terror tan cliché.
Deje el vegetal hueco en una pequeña mesa y subí las escaleras que daban al segundo piso. La casa daba la impresión de estar abandonada. No escuche nada.
_¿Hola?-dije mas bien en un susurro.
Nadie respondió.
Tal vez antes fue todo un producto de mi imaginación. Cuando estaba por volver a bajar las escaleras para irme un escalofrío me recorrió los pies. Mire el suelo y no había nada.
_Ayuda...
Escuche como alguien pedía desde alguna de las habitaciones.
Entre en la primera y solo vi la ventana abierta de par en par. Seguro que fue el viento y tu imaginación me intente vanamente convencer.
La puerta se cerro de golpe con un estrepitoso ¡Bum! Y ahí fue cuando me agarro el pánico.
Inútilmente intente abrir la puerta, sentía como alguien subía las escaleras y susurraba mi nombre.
Presa del miedo me acerque a la ventana. Aunque sea un primer piso era bastante alto, si me tiraba desde allí con suerte estaría viva al caer. Pero prefería morir así que ante un desconocido asesino o mucho peor ante uno de esas criaturas de los cuentos de terror.
Con torpeza trepe al marco de la ventana y salte.
No sentí la caída, estaba anestesiada. Todo se puso negro. Solo podía oír las risitas infantiles y luego los llantos del miedo.
Al final todo fue una tonta broma de Halloween. Los pequeños espectros me tendieron una y yo caí en ella.
Pensar que esas bromas las hacia yo cuando pertenecía a sus grupos. Y ahora era yo la que caía en ella. ¿Cuantas veces realice esta broma en el corto periodo de mi niñees espectral? Muchas.
Nunca creí en el karma, supongo que ahora si, pero ¿de que sirve? Si la broma que realice me esta siendo devuelta, de la misma forma en la se la tendí al hermano mayor de uno de mis amiguitos sobrenaturales. Y estoy terminando de la misma manera que el.
Por que estoy muriendo...Jaja, que irónica que es la vida.
Bueno, espero que les haya gustado. 
Gracias por leer.
Besos

1 comentario:

  1. No te preocupes evuchis no toy triste ni nada y tengo clara que solo por un chico o dos como dice mi entrada XD no se me termina el mundo,tengo 14 años! soy muy joven para ser una amargada,tengo muchos amigos que me quieren como vos ^^

    Me encanta tu blog!!

    FELIZ CUMPLE EVAA!! espero te haya llegado mi mensaje :)

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