domingo, 6 de enero de 2013

EL MONSTRUO BAJO LA CAMA


¡Corre!, ¡escapa!, ¡huye!, no dejes que la niña te atrape, te vea, te descubra y te coma.
Escóndete bajo la cama, bajo las sabanas, bajo el armario, ¡rápido! ¡rápido! ¡rápido!
¡Ay! Ya te vio, mejor suerte para próxima vez pequeño ruin.
No respires, no temas, no emitas sonido alguno, que si no ella te comerá.
¡Oh, no! Se ha puesto a llorar, sus padres vendrán y la ayudaran...
¡Corre!, ¡escapa!, ¡huye!, no dejes que la niña te atrape, te vea, te descubra y te coma.

viernes, 30 de marzo de 2012

Observa sus manos, allí están, largas y esbeltas, de ese dorado característico. Las extrañaba, pero todo estaba bien, ya las encontró. Sonrió y las siguió observando, hasta que sus ojos cayeron y solo quedo la sensación, de que siempre estarían allí.

miércoles, 22 de febrero de 2012

A veces me gusta ir a saltar en las nubes. A veces me gusta vivir con los pies en la tierra. A veces, solo a veces me gustaría que las nubes toquen el suelo. Para así saber que hay un punto intermedio...
Tengo ganas de volar, saltar sobre las nubes y ser la envidia de las aves. Tengo ganas de soñar, de convertirme en super héroe y salvar a un hombre. Tengo ganas de sentir, acariciar mi corazón y ser esclava de mis latidos. Tengo ganas de muchas cosas. Tengo ganas de vivir.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Me siento contrariada. Por un lado estoy melancólica y por otro lado bastante alegre. ¿Sera el clima? O sera que mi existencia esta desequilibrada. ¿Quien sabe? Seguramente es el pequeño dragón azulado que habita en mi corazón el que me hace sentir así. Espero que sea el. Nunca se equivoca en cuanto a mis sentimientos. Pero a veces logra hacer que la pequeña rana rosada que habita en mi cabeza pierda su característica tranquilidad y rebote sin sentido por todas partes.
  ¡Hay! La razón y los sentimientos, enemigos mortales pero conviviendo en el mismo universo. Siempre creando batallas, luchando por defender su posición. Habitan en mi y por obligación tiene que convivir. No negare que les cuesta pero lo logran. Hay veces en las que mi dragón azulado quiere quemar a la pequeña y viscosa rana rosada, pero se contiene. Al fin y al cabo, sin la rana el no existiría y la rana tampoco existiría sin el dragón. Se complementan, me llenan. Son ellos, los únicos capaces de hacerme sentir, hacerme vivir.
  ¡Hey! Rana, lucha con el dragón. Dile que no debe crear confusiones. Hazlo entrar en razón. Por que no puedo seguir así. Es confuso, es extraño y es difícil sentirme así. No me gusta. Se que a ti tampoco. Entonces ¿Le dirás?
  Muchas gracias mi siempre fiel y cuerda rana rosada.

Extraño texto acerca de mis sentimientos y de los seres mas queridos que habitan dentro de mi. Hoy estuvieron bastante revolucionados mi dragón azulado y mi rana rosada.

Atte: El ''hogar'' de un dragón azulado y de una rana rosada.